Hogar del milagro y la fe viva
Lunes y miércoles: 10:00h.
Martes, jueves y viernes: 19:00h.
Sábados y Víspera de Festivo: 19:00h.
Domingos y festivos: 11:00H. y 12:30h.
Lunes y miércoles: 10:00h.
Martes, jueves y viernes: 19:30h.
Sábados y Víspera de Festivo: 19:30h.
Domingos y festivos: 11:30h.
Lunes a viernes: 10:00h.
Sábados y Víspera de Festivo: 19:30h.
Domingos y festivos: 11:30h
En aquellos días, queriendo el tribuno conocer con certeza los motivos por los que los judíos acusaban a Pablo, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno y, bajando a Pablo, lo presentó ante ellos.
Pablo sabía que una parte eran fariseos y otra saduceos y gritó en el Sanedrín:
«Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, se me está juzgando por la esperanza en la resurrección de los muertos».
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. (Los saduceos sostienen que no hay resurrección ni ángeles ni espíritus, mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Se armó un gran griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando:
«No encontramos nada malo en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?».
El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel.
La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo:
«¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio en Jerusalén de lo que a mí se refiere, tienes que darlo en Roma».
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.
Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa esperanzada.
Porque no me abandonarás en la región de los muertos
ni dejarás a tu fiel ver la corrupción. R/.
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.
En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
«No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo.
Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos».
Haga click en "Suscribirme" desde su móvil y luego pulse el botón "Seguir" en su WhatsApp.
Active el icono de la campana para que su teléfono le avise de las novedades.
Nos encontramos con un incansable misionero: San Pablo, que llega a Jerusalén feliz porque ha visto la acogida que la predicación del Evangelio ha tenido entre los gentiles y como éstos han abrazado la fe.
Pero su felicidad se ensombrece al ver la hostilidad de su propio pueblo, el pueblo judío, el pueblo elegido al que perteneció Jesús, el Cristo, a quien él predica. Esa hostilidad lo lleva al encarcelamiento. Pero Pablo, inteligente y dotado de la sabiduría de Dios, saca provecho de esta situación y hace valer su ciudadanía romana para que su vida y misión no termine en Jerusalén sino que llegue a Roma, capital del Imperio.
Jesús nos dice en el Evangelio al enviarnos a predicar: "Sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas" (Mt 10:16), advirtiéndonos de los peligros que hemos de afrontar (ovejas entre lobos). Esta expresión significa combinar la prudencia y sabiduría para evitar riesgos, con la integridad, inocencia y nobleza de corazón. Esto es lo que hace Pablo cuando sus hermanos intentan acorralarlo para empujarlo a la muerte.
Por otro lado hay un dicho popular: “Divide y vencerás”, que San Pablo utiliza ante el sanedrín para salir ileso. A pesar de todos esos conflictos que se generan por su persona y su predicación, se las ingenia para dar un discurso y anunciar el Kerigma. Su entrega valiente y generosa por el Reino se ve recompensada por el mismo Señor que se le presentó en la intimidad de la noche para decirle: “¡Ánimo!, como has dado testimonio de mí en Jerusalén, así debes darlo también en Roma”.
La oración colecta de hoy nos dice: “Que tu Espíritu, Señor, nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad…” Eso es la vida divina en nosotros. Así lo vivió San Pablo y muchos hermanos y hermanas nuestros a lo largo de la historia. Y nosotros, ¿estamos dispuestos a vivir así??
Este pasaje del evangelio es el final de la “Oración sacerdotal”. Jesús, Sacerdote eterno, Mediador entre Dios y los hombres, ora no sólo por sus discípulos sino por todos nosotros. Su deseo es que seamos uno como él y el Padre son uno; que estemos unidos para que el mundo crea.
Meditando estas palabras me doy cuenta de la enorme diferencia del deseo de unidad de Jesús y nuestros deseos de “unidad”. En nuestro deseo de unidad todo gira en torno a nosotros mismos: que estemos unidos, que piensen como yo y decidan lo que yo quiero… El deseo de Jesús es más profundo, es comunión y amor: “Que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí… para que sepan que tú los amas como me amas a mí ”. Ese amor y esa comunión en Él es lo que nos permitirá estar unidos a pesar de las diferencias. Ese amor y esa comunión en Él y entre nosotros es lo que hará que el mundo crea en Jesucristo.
Jesús desea que estemos con Él, que contemplemos su gloria y que conozcamos al Padre para que el amor trinitario esté en nosotros. Sólo sumergiéndonos en el amor del Padre y del hijo en el Espíritu podremos amarnos unos a otros y permanecer unidos.
Oración
Gracias, Señor, por orar por mí e interceder por mí ante el Padre. Gracias porque nos has revelado tu deseo: que seamos uno en ti para que el mundo crea; que el mundo sepa cómo nos ama el Padre; que estemos contigo y contemplemos tu gloria. También yo quiero manifestarte mi deseo: permanecer siempre en tu amor. Sólo si permanezco en tu amor se dilatará mi capacidad de amar y podré vivir en la comunión con todos. Sólo si permanezco en tu amor, mi amor será consistente y menos egoísta. Sólo permaneciendo en tu amor, que comprende y perdona, hallaré el amor verdadero y todos creerán en él. Por eso te pido, Señor, que le des vida a mi amor con tu vida. AMÉN
Fuente de textos: Los Dominicos, Evangelio del día.

En este año 2026, en que celebramos el 90 aniversario de la Consagración de las Sagradas Formas del Milagro Eucarístico, no dejemos de dar gracias a Dios por su presencia viva y resucitada en medio de nosotros, como él mismo prometió a sus amigos:
«Yo estaré con vosotros, todos los días, hasta el final de los tiempos»
Mateo 28,20
¡GLORIA Y A TI, JESÚS VIVO Y RESUCITADO!
TÚ QUISISTE PONERTE A CAMINAR CON AQUELLOS DISCÍPULOS QUE ANDABAN TRISTES Y CABIZBAJOS
CAMINO DE EMAÚS, Y AUNQUE SUS OJOS NO ERAN CAPACES DE VERTE, TE RECONOCIERON AL PARTIR EL PAN, MOMENTO EN EL QUE SE DIERON CUENTA COMO ARDÍA SU CORAZÓN POR TU PRESENCIA ENTRE ELLOS.
Ayúdanos a reconocerte presente en la Eucaristía, haz arder nuestro corazón, explícanos las Escrituras que nos hablan de Ti, hasta que podamos verte cara a cara en tu reino glorioso del cielo, que empezamos a gustar aquí en la tierra cuando comemos tu cuerpo y bebemos tu sangre.
¡¡FELIZ PASCUA!!

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) es una realidad eclesial nacido en España en la década de los años 40, con difusión mundial y reconocimiento canónico de la Santa Sede.

PROXIMAMENTE: Diciembre de 2026.
Todos necesitamos un poco de tiempo para ver cómo es nuestra relación con Dios, con nosotros mismos y con el mundo. El Retiro de Emaús te ofrece ese tiempo. Pensado para buscar un encuentro personal con Dios.
<- Ultimo cartel de marzo del 2026.